El cuento 'Cloe quiere ser mamá' (Editorial Chocolate) aborda por primera vez en España la reproducción asistida con la intención de explicar a los hijos fruto de una donación de semen el origen de su historia.

Cloe quiere ser mamá, pero no hay papá. Sin embargo, su deseo de ser madre es tan grande, que el Hada Luna y la estrella Perseida no podrán resistirse a ayudar a Cloe a cumplir su sueño.

Un cuento diferente para familias diferentes.

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Cloe son todas esas mujeres que un día decidieron ser madres por medio de la inseminación artificial de un donante.

 

La obra quiere ayudar así a las madres a transmitir a sus hijos una casuística que, en la última década, ha aumentado un 60%.

La autora, Rosa Maestro, se ha basado en su propia experiencia para escribir un cuento específico sobre el tema, ya que es madre de una niña de 9 años nacida por reproducción asistida y otra de 4 adoptada.

Se trata del primer cuento de otros que están previstos en el marco de una colección titulada 'Familias del mundo', creada con la intención de dar una visión general de los diferentes tipos de familia que existen hoy en día.

El cuento, de 24 páginas a color con ilustraciones de Bárbara Guillén, presenta a una Cloe "moderna, decidida y que sueña con dar una familia a su futuro bebé".

Visto en Cloe quiere ser Mama

Al contrario de lo que sucede en Dinamarca, donde han tenido que ponerse manos a la obra en la construcción de una superciudad sólo para niños, la tasa de natalidad española va a la baja. Una tendencia que repercute directamente en el envejecimiento de la población (cada vez hay más personas mayores y menos niños), y que desde la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción han querido poner de manifiesto, haciendo una llamada al papel que juega la reproducción asistida en este sentido.

La fecundación in vitro podría, de hecho, incrementar el número de embarazos en España, especialmente si ésta y otras técnicas afines estuviesen más y mejor amparadas por el Ministerio de Sanidad, tal y como indican desde la asociación en su más reciente informe. Especialmente si nos atenemos a las cifras de la última Encuesta de Morbilidad Hospitalaria, y que retratan un bajón de más del 3 por ciento en el número de embarazos y partos a lo largo de 2011, por tercer año consecutivo.

En este contexto, cobran especial relevancia los más de 86.000 ciclos de reproducción asistida -55.000 de fecundación in vitro y 31.000 de inseminación artificial- que, según la Sociedad Española de Fertilidad, se realizan cada año en nuestro país. De ellos, apenas el 30 por ciento se dan dentro de la sanidad pública, a pesar de que suponen alrededor de un 3,5 por ciento de los nacimientos en España.

El 15 por ciento de las parejas españolas padece problemas de infertilidad, lo que supone que casi un millón necesitan asistencia reproductiva para poder concebir.

Noticia completa en Hola Ser Madre

Innovación, tecnología y ciencia se conjugan estos días con esperanza, maternidad y vida en Barcelona. La ciudad acoge el II Encuentro “360° en Fertilidad” organizado por Merck Serono, la división biotecnológica de la compañía químico farmacéutica alemana Merck KGaA, donde se reúnen más de 150 especialistas en Reproducción Asistida del país para debatir los temas de mayor interés y actualidad en este ámbito. Entre los temas a debatir, los expertos tratarán cuestiones como la preservación de la fertilidad como una opción para poder ser madre a edades más tardías, la importancia de la financiación pública de los tratamientos de Reproducción Asistida para fomentar la natalidad en España; o las últimas innovaciones en el campo de la Reproducción Asistida, como el desarrollo de biomarcadores que permiten predecir si un paciente va a responder o no a una determinada terapia.

Noticia Agencia EFE

Cuando  una pareja o una mujer sola se somete a una fecundación "in vitro" no se suelen transferir todos los embriones obtenidos. La ley prohíbe insertar más de tres en el cuerpo de la mujer y los especialistas en reproducción huimos del implante triple para evitar los riesgos de un embarazo múltiple. La práctica más habitual en nuestro país es la transferencia de dos embriones, aunque buscamos la implantación de un único embrión.

Los embriones sobrantes se congelan y se almacenan en las clínicas de reproducción asistida. Pero ¿cuál es el destino de estos embriones sobrantes? En principio eran tres: destruirlos, donarlos para invertigación o volver a utilizarlos en ciclos posteriores, algo que no siempre es posible.

Cuando una pareja se queda embarazada de gemelos o cuando consigue una gestación a una edad ya muy avanzada, no suelen querer intentar un nuevo embarazo. El proceso legar que permite la adopción de embriones se gestó en 2003, cuando una modificiación de la Ley de Reproducción Asistida amplió las opciones que había hasta la fecha para los embriones sobrantes congelados. Hasta la fecha sólo se podía implantar a la propia mujer o donarlos a otras pacientes. Es decir, la adopción de embriones era legal, pero con una diferencia respecto a la situación actual: tenía que ser específica; es decir, la mujer o pareja que optara por no volver a utilizar los embriones sobrantes tenia que decir específicamente y por escrito que los cedia a otra paciente.

Pero existe un problema para saber lo que las parejas quieren hacer con sus embriones, muchas no contestan o no pueden utilizarlos y quedaban en el centro de reproducción, que sólo podían esperar a que acabara el periodo fértil de la mujer, algo que tenía que acreditarse con un informe médico, para poder destruirlos.

Lo que permitió la Ley 45/2003 fue dar respuesta a una situación que parecía no tener mucha salida y era la acumulación de embriones congelados en España, que para esa fecha se calculaba en torno a los 70.000.

La nueva legislación da al centro la propiedad de los embriones cinco años despues de su congelación y siempre que los padres no hayan respondidos a dos cartas que los centros le ha de enviar preguntado por el destino de sus embirones. De este modo los centros comenzarón a desarrollar los Programas de adopción de embriones.

A efectos prácticos, la adopción de embrioes es una técnica equiparable para unos padres a la fecundación "in vitro" con donantes de semen y de óvulos. Se busca donar embriones con fenotipos similares a los futuros padres.

Ampliar la noticia en el mundo

El organismo que regula la reproducción asistida en Reino Unido, la Autoridad sobre Fertilización Humana y Embriología (HFEA) ha iniciado en su web una consulta no vinculante sobre una controvertida técnica de reproducción asistida, la posibilidad de crear embriones con material genético de tres personas: los padres del niño y una mujer que donaría sus ovocitos.

El fin de estos embriones "de tres padres" es conseguir que parejas que pueden transmitir enfermedades mitocondriales a sus hijos puedan tener descendencia sin peligro de que esto ocurra. Este tipo de patologías, como el síndrome de Kearns-sayre, se transmiten a través del ADN mitocondrial de la madre, por lo que la solución para evitarlo sería retirar la mitocondria materna del futuro embrión, algo que hasta hace muy poco sonaba a ciencia ficción pura.

No obstante, en 2008 científicos de la Universidad de Newcastle (Reino Unido) demostraron que esto era posible mediante dos procedimientos factibles en laboratorio. Sin embargo, los embriones resultantes de dichas modificaciones nunca se han podido implantar en el útero de una mujer, ya que está prohibido por la Ley de Reproducción Asistida británica. La modificación de esta Ley, uno de cuyos pasos es la consulta popular que empezó ayer, implicaría que la técnica se pudiera ensayar en humanos, lo que ha abierto la puerta a la polémica por la posibilidad de crear hijos de tres padres.

Miguel del Campo, genetista del Vall d'Hebron Instituto de Investigación (VHIR) Barcelona, hace un llamamiento contra el sensacionalismo y critica esta denominación. "No se trata en mi opinión de una modificación genética, en el sentido de que no se alteran artificialmente los genes, solo se utiliza una pequeña porción de un óvulo de donante, el citoplasma, que sustituye al de la mujer enferma y transmisora. Decir que eso convierte al embrión en hijo de tres padres es sensacionalista y un tanto absurdo; aunque es verdad que habría material genético de tres personas en el futuro embrión, la fracción mitocondrial correspondería a mucho menos del 1% del total", puntualiza.

Enfermedades sin cura

Desde que se descubrieron las técnicas, la HFEA no ha descansado. La mayoría de las enfermedades mitocondriales no tienen cura y algunas son muy graves. "Las enfermedades del ADN mitocondrial eran las únicas para las cuales no podíamos aún hacer ninguna prevención con opciones reproductivas y esto es un buen avance para evitarlas; son graves, invalidantes, crónicas y, en ocasiones, mortales", apunta del Campo.

Esta sería la única solución tanto para afectados por la enfermedad que quieran tener hijos como para padres que, sin saberlo, hayan dado a luz a un hijo enfermo y quieran evitar repetirlo en un segundo hermano, pero algunos expertos reaccionan con cautela. "Sin duda es algo que tiene un potencial tremendo", señala el responsable del laboratorio de fecundación in vitro de la Clínica Eugin, Albert Obradors, "pero es un tema muy complicado, unas técnicas muy agresivas que hoy por hoy tienen poca eficiencia". El experto se refiere a los experimentos realizados con primates y ratones. En estos últimos, sólo el 20% de los embriones a los que se había transferido la mitocondria, lograron ser fecundados.

El Ministerio de Sanidad británico encargó a la HFEA un informe sobre la viabilidad científica de las nuevas técnicas en febrero de 2011, cuyas conclusiones se hicieron públicas en abril del mismo año.

En dicho documento se dejaba en primer lugar claro que la técnica que pueden utilizar actualmente los padres transmisores de enfermedades para evitar pasárselas a su descendencia, el diagnóstico genético preimplantacional (DGP), "reduce pero no elimina" el riesgo de transmisión y no es válido para todas las enfermedades de este tipo.

A continuación, pasaba a evaluar los dos nuevos procedimientos, llamados transferencia del huso mitótico maternal y transferencia pronuclear. En el primero, los investigadores extraen los ovocitos de la madre, retiran el núcleo de uno de ellos y lo insertan en el ovocito de la donante, al que previamente habrán retirado el núcleo celular. A continuación, fecundan el ovocito resultante con los espermatozoides del padre, como si de una fecundación in vitro (FIV) normal se tratara.

El segundo se lleva a cabo en una etapa algo más tardía de la reproducción. Cuando se crea un embrión fruto de la FIV, este tiene dos pronúcleos, uno proveniente del ovocito y otro del espermatozoide, rodeados de la mitocondria. Lo que se haría en la transferencia pronuclear es retirar dichos pronúcleos e insertarlos en un embrión sano al que se retirarían sus propios pronúcleos.

Los autores del informe concluyeron que ambas técnicas eran "potencialmente útiles para un grupo específico y definido de pacientes cuya descendencia podría tener enfermedades genéticas graves o letales y que no tendría otras opciones para tener hijos con sus propios genes".

Sin embargo, el documento reconocía que "como en cualquier área de la medicina, moverse de la investigación a la práctica clínica siempre lleva implícito un cierto grado de incertidumbre". A pesar de ellos, los autores concluían que "la evidencia científica de la que se dispone en la actualidad no sugiere que las técnicas no sean seguras", aunque pedían un "enfoque cautelar" a la hora de llevarlas a la práctica.

"No sabemos qué efectos puede tener en el neonato", comenta Obradors, que recuerda el caso de la oveja Dolly, fruto de la transferencia pronuclear, que nació sin problemas y luego sufrió envejecimiento prematuro, sin que nadie sospechara que fuera a ocurrir esto.

Además de la complejidad genética, la utilización de técnicas para crear los llamados embriones de tres padres tiene un fuerte componente ético. ¿Se podría decir que la donante del ovocito 'vacio' es madre del niño?

Precisamente para responder a esta pregunta, la HFEA encargó otro informe, en este caso al >Consejo de Bioética de Nuffield, un organismo independiente que asesora sobre la vertiente ética de diversos proyectos. El documento se publicó en junio y, de nuevo, las conclusiones fueron positivas para la investigación.

El último paso para que se empiecen a aplicar en humanos (en ensayos clínicos muy controlados que tendrían que ser autorizados por las autoridades sanitarias) es la consulta popular lanzada ayer, en la que cualquier ciudadano (incluso si no británico) puede participar, previo registro.

En la web de la consulta, los internautas pueden acceder a una amplia cantidad de materiales divulgativos, antes de contestar a las preguntas de las que consta, que incluyen aspectos científicos, éticos y sociales.

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